Felicidad es cuando miras tranquilamente entorno, mientras caminas entre montañas y arroyos que armonizan con tu espíritu.
Felicidad de la pobreza noble. - Koji Nakano -

domingo, 20 de abril de 2014

Riberas de Castronuño

      Qué bien saben las vacaciones, y si encima están soleadas invitan a aprovechar los días y salir al campo. 
     Animo, como en otras entradas, a que nos salgamos de las autovías y vayamos por las nacionales o por las comarcales, si las condiciones lo permiten, porque seguro que en el trayecto hay algún sitio que merece la pena visitar. 
    En este caso el desvío fue hacia Castronuño, a conocer el pueblo, su mirador y las riberas del Duero. 
   Ya por el camino, pude observar tres avutardas justo en el límite provincial entre Salamanca y Zamora, lo que iba animando el día. El campo está precioso, lo mires por donde lo mires, lo oigas por donde lo oigas, a pesar de que hay una gran cantidad de árboles viejos caídos por las ciclogénesis de estos años. 
    En Castronuño, ya desde el mirador donde se encuentra el aparcamiento pude divisar un par de Cormoranes, un Aguilucho lagunero, la Garza real y Somormujo lavanco. 
    
  
Desde el mirador de la Muela 
   
     Continué el camino por la ribera escuchando cuco, abubilla, jilguero, ruiseñor,... y la sorpresa llegó cuando apareció la Garza Imperial. La primera y única vez que la había visto había sido en el Canal de Castilla. Cuelgo alguna imagen pero estaba muy lejos, justo en la otra orilla y aunque he cambiado a una cámara con más zoom, tengo la sensación de que se ponen todavía más lejos que antes. 

Garza imperial (Ardea purpurea)




   La visita mereció la pena todavía más, luego la pude ver mejor desde el coche, porque estaba parada en la carretera. Es un ave de gran belleza. 

   Desde el observatorio ya disfruté del cortejo acróbata de los laguneros con picados de doble tirabuzón y medio..., que también es para quedarse con la boca abierta y del de los Somormujos, que en pocos metros cuadrados en los que se encontraban dos parejas, lo mismo pasaban de realizar la danza nupcial a defender el territorio cuyo comportamiento es curioso de observar, acabando en pelea entre los machos. Bueno, esta es mi interpretación de la escena a una distancia considerable. La visita se completó con el Martín pescador.


   Termino con un par de fotografías de otra de mis salidas de la autovía, esta vez en la charca que hay en Pedrosillo el Ralo, en la provincia de Salamanca, aunque chica tiene su importancia (SEO- Salamanca)


Garza real (Ardea cinerea)

Gallineta común  (Gallinula chloropus) 

Un abrazo. 
   

miércoles, 9 de abril de 2014

Birdwatching por el pueblo

    Se va notando la primavera, los campos verdes y las aves bulliciosas. Ya han llegado al pueblo las golondrinas, los aviones comunes y las collalbas que se reúnen con las habituales, las que han cuidado del lugar durante este invierno. 


¿Collalba gris, macho?
                           
Gazapín


Parejilla de Tarabilla común

Macho de Tarabilla común

Pardillo común con berretes

A la espera de los Abejarucos que no tardarán. 
Un abrazo. 

lunes, 7 de abril de 2014

Ruanda, el país de las mil colinas.

    Hoy se cumplen 20 años del genocidio ruandés. Vecinos contra vecinos (Hutus contra tutsis, Tutsis contra hutus) se quitaron la vida a machetazo limpio, así de crudo fue y espero que así suene al leerlo. Y en la sombra de la sospecha, como no, los países europeos, desarrollados, pero tan inhumanos...
   
   Este año también se cumplen 11 años desde que decidí pasar un mes de mi vida en África, concretamente en Ruanda, coincidiendo con la elecciones en las que volvió a salir elegido Paul Kagame, justo el día anterior a mi aterrizaje que a punto estuvo de no producirse ya que parece ser que había amenazas de que si no volvía a ser reelegido ¿volverían a pasar por otro infierno como el del 94?. Pero no pasó, salió con el 90... por ciento de los votos, como para no. Llama la atención que este presidente lleve tantos años ahí, inamovible, otro de los males de Africa. 
    Una de sus última leyes dictatoriales ha sido obligar a la población a sembrar lo que el gobierno decida respondiendo a un interés comercial. Al que le tocan patatas, genial porque se podrá alimentar pero ¿y al que le toca sembrar café?. Así siguen las cosas. 

     He de reconocer que el avión en algunos casos se convierte en una máquina del tiempo, y eso fue lo que sentí cuando empezó mi periplo de aterrizajes: Burundi - Bujumbura, aeropuerto rodeado de militares con una especie de tanque apuntando a la pista. Kigali,  nada más aterrizar y salir del aeropuerto los peques con sus balones de hoja de palma y sus kamambiri (chanclas de dedo a cuya moda también me apunté), jugando con el aro, juguetes de alambre,...etc. Pero creo que nos dan cien mil vueltas, al menos eso me pareció a mi en alegría, en sentido de la vida, en sentido de la familia, generosidad, agradecimiento, a pesar de que en varias ocasiones se me llamó Musunga en tono despectivo (en kinyarwanda, blanca). Claro, ¿y por qué no?.

     Cuando regresé del viaje tenía la cabeza llena de contrastes y contrasentidos, preguntas y cuestionamientos que con el tiempo se van disipando porque la distancia tanto en kilómetros como en tiempo hace que te vuelvas a amoldar a tu vida, pero reconozco que tocada, África te enhechiza.  Hay imágenes que no se me olvidan y que estando allí cuando las veía me erizaban la piel: ver a los campesinos con los machetes de la mano -su herramienta de trabajo -, ver a los presos vestidos de rosa por la calle unidos por cadenas en los tobillos, los hombres escuchando la radio sobre el hombro (fue uno de los medios que más incitó a la revuelta). 

        Lo más maravilloso fue compartir el mes con los niños y niñas que quedaron sin familia durante la guerra. Vuelve a sonar duro, pero la mayoría sobrevivieron en el regazo de sus madres, mientras éstas corrían peor suerte. Qué sin sentido. Casi diez años después la gente no quería hablar del tema, se respiraba paz, ganas de tranquilidad, no querían hablar de hutus o tutsis, sino de ruandeses. 

     Me vine sin ir a ver a los gorilas en la niebla, aunque la niebla si la vi sobre los volcanes y las colinas. Tampoco fui a pajarear aunque tengo el recuerdo de los cuervos por todas partes y las rapaces en los aeropuertos. Sobre las torres había una especie de Ibis pero no lo puedo asegurar. 
    
  Pongo algunas imágenes, escaneadas de las fotos de papel pues no contaba con camara digital por aquel entonces: 

Kigali y una de sus colinas

De paseo por el Lago Kivu frontera con la R.D. del Congo.

    Vimos varias Grullas coronadas pero todas dentro de recintos turísticos. 

Grulla coronada (Balearica regulorum)

Reproducción de un poblado
     Parece que la artesanía de Ruanda ha sido suplantada por el mercado Chino que utiliza plástico imitando a la hoja de palma. 

Cuadros realizados con hoja de palma, ejemplo de la artesanía ruandesa

Lago Muhazi
 Que no se nos olvide. 
Un abrazo.